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Museo Goya renovado: museografía inmersiva en un edificio del XVI

·4 min de lectura

Sala de museo en un edificio histórico de piedra con arquería de ladrillo, mesa de roble con vitrinas de grabados, dos tótems interactivos y un relieve de piedra al fondo (imagen ilustrativa)

El Museo Goya de Zaragoza reabre ampliado, con experiencia inmersiva, realidad virtual y tótems interactivos dentro de un edificio del siglo XVI. Analizamos qué supone para la museografía y cómo fabricaríamos un proyecto así.

Qué ha pasado: el Museo Goya vuelve a abrir en Zaragoza

Tras más de año y medio cerrado por obras, el Museo Goya de la Fundación Ibercaja abrió de nuevo al público el 9 de octubre, en plenas Fiestas del Pilar. La reforma, firmada por Sebastián Arquitectos, amplía el edificio hasta unos 4.660 m² repartidos en siete plantas, casi mil metros más que antes.

Lo más visible está en la calle: una nueva entrada por la calle Santiago, junto a la plaza del Pilar, con una fachada de piedra presidida por grandes paneles inspirados en los grabados de Goya. Dentro, la lista de novedades es larga:

  • "Goya, el gran observador", una experiencia inmersiva con pantallas de dos plantas de altura, proyecciones envolventes, música y sonido.
  • Puestos de realidad virtual para recorrer los frescos del Pilar, la Cartuja de Aula Dei y San Antonio de la Florida.
  • Pantallas y tótems interactivos que explican las técnicas de grabado y litografía y permiten ver detalles de las obras digitalizadas a muy alta resolución.
  • Una sala de exposiciones temporales de doble altura (unos 300 m²), una terraza mirador sobre la plaza del Pilar y la galería de arquillos del edificio del siglo XVI, recuperada.
  • Rampas y recorridos accesibles entre niveles, una sala renovada para la obra gráfica y espacio para las maquetas de las cúpulas del Pilar de Francisco Bayeu.

Por qué es interesante: tecnología sí, pero con el objeto en el centro

El Museo Goya resume bien hacia dónde va la museografía en España. Ya no basta con colgar cuadros y poner cartelas: el visitante espera capas de experiencia (inmersión audiovisual, realidad virtual, interactivos) que le ayuden a entender lo que ve. Pero la propia Fundación insiste en que la tecnología no sustituye a la obra; su presidente lo resumió diciendo que "ninguna tecnología puede sustituir ese momento único" frente al original.

Esa convivencia tiene una consecuencia muy práctica para quien diseña y fabrica: todo tiene que caber, verse bien y funcionar dentro de un edificio histórico. Vitrinas que protejan grabados en papel, tótems que alojen pantallas y cableado sin tocar muros del XVI, rampas que salven desniveles con elegancia, paneles de gran formato en fachada, soportes para maquetas delicadas. Cada pieza es un pequeño proyecto de ingeniería a medida.

Cómo lo fabricaríamos en NURKIA

En NURKIA trabajamos para museógrafos, productoras de experiencias y estudios de arquitectura: ellos diseñan y nosotros lo resolvemos técnicamente, lo fabricamos y lo montamos. Ante un proyecto como este, así lo abordaríamos:

  • Vitrinas, mesas expositivas y tótems interactivos. Los fabricaríamos en nuestro taller de mobiliario para museos y centros de interpretación, combinando carpintería CNC para cortes repetibles y precisos con ebanistería a medida para los acabados vistos. Dentro de cada tótem dejaríamos registros para pantallas, ventilación y cableado, pensando en el mantenimiento diario del museo.
  • Estructuras y soportes metálicos. Bastidores autoportantes, barandillas de rampas y soportes de maquetas se resolverían en metalistería, de forma que el mobiliario no tenga que anclarse a muros protegidos.
  • Relieves y paneles de gran formato. Un relieve inspirado en un grabado se puede pasar a modelo digital, fresar con robot de 6 ejes y terminar a mano, como explicamos en nuestro servicio de escultura 3D de gran formato y en la guía cómo encargar una escultura de gran formato.
  • Interactivos. Mecanismos, sensores y programación de piezas que responden al visitante entran en nuestro trabajo de animatrónica y mecatrónica.
  • Montaje en edificio histórico. Diseñamos y dirigimos desde Madrid, fabricamos en Extremadura y montamos en España, Portugal y Europa. Prefabricar en taller y llegar a obra con piezas modulares y numeradas reduce el tiempo de montaje dentro de la sala.

Preguntas frecuentes

¿Se puede anclar mobiliario museográfico a un muro protegido?

Lo habitual es evitarlo. Se diseñan piezas autoportantes, con bastidor metálico y contrapeso, que se apoyan en el suelo y se pueden retirar sin dejar huella en el edificio.

¿Qué necesita un tótem interactivo además de la pantalla?

Ventilación, paso de cables, toma de corriente accesible y un registro que permita al personal del museo cambiar o revisar el equipo sin desmontar el mueble.

¿Qué información conviene dar al taller desde el principio?

Planos de la sala y de los accesos (puertas, ascensores, escaleras), el equipamiento audiovisual previsto, las condiciones de conservación de las piezas que se van a exponer y el calendario de montaje.

¿Tienes un museo o una exposición entre manos?

Si estás diseñando la museografía de un museo, un centro de interpretación o una exposición temporal y necesitas a alguien que convierta los planos en piezas reales, cuéntanos tu proyecto. Te ayudamos a resolverlo técnicamente desde el principio, para que lo que se dibuja sea lo que finalmente se monta.

Fuente: Aragón Digital · Masdearte · ZaragozaLa

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