Museo Goya renovado: museografía inmersiva en un edificio del XVI
El Museo Goya de Zaragoza reabre ampliado, con experiencia inmersiva, realidad virtual y tótems interactivos dentro de un edificio del siglo XVI. Analizamos qué supone para la museografía y cómo fabricaríamos un proyecto así.
Qué ha pasado: el Museo Goya vuelve a abrir en Zaragoza
Tras más de año y medio cerrado por obras, el Museo Goya de la Fundación Ibercaja abrió de nuevo al público el 9 de octubre, en plenas Fiestas del Pilar. La reforma, firmada por Sebastián Arquitectos, amplía el edificio hasta unos 4.660 m² repartidos en siete plantas, casi mil metros más que antes.
Lo más visible está en la calle: una nueva entrada por la calle Santiago, junto a la plaza del Pilar, con una fachada de piedra presidida por grandes paneles inspirados en los grabados de Goya. Dentro, la lista de novedades es larga:
- "Goya, el gran observador", una experiencia inmersiva con pantallas de dos plantas de altura, proyecciones envolventes, música y sonido.
- Puestos de realidad virtual para recorrer los frescos del Pilar, la Cartuja de Aula Dei y San Antonio de la Florida.
- Pantallas y tótems interactivos que explican las técnicas de grabado y litografía y permiten ver detalles de las obras digitalizadas a muy alta resolución.
- Una sala de exposiciones temporales de doble altura (unos 300 m²), una terraza mirador sobre la plaza del Pilar y la galería de arquillos del edificio del siglo XVI, recuperada.
- Rampas y recorridos accesibles entre niveles, una sala renovada para la obra gráfica y espacio para las maquetas de las cúpulas del Pilar de Francisco Bayeu.
Por qué es interesante: tecnología sí, pero con el objeto en el centro
El Museo Goya resume bien hacia dónde va la museografía en España. Ya no basta con colgar cuadros y poner cartelas: el visitante espera capas de experiencia (inmersión audiovisual, realidad virtual, interactivos) que le ayuden a entender lo que ve. Pero la propia Fundación insiste en que la tecnología no sustituye a la obra; su presidente lo resumió diciendo que "ninguna tecnología puede sustituir ese momento único" frente al original.
Esa convivencia tiene una consecuencia muy práctica para quien diseña y fabrica: todo tiene que caber, verse bien y funcionar dentro de un edificio histórico. Vitrinas que protejan grabados en papel, tótems que alojen pantallas y cableado sin tocar muros del XVI, rampas que salven desniveles con elegancia, paneles de gran formato en fachada, soportes para maquetas delicadas. Cada pieza es un pequeño proyecto de ingeniería a medida.
Cómo lo fabricaríamos en NURKIA
En NURKIA trabajamos para museógrafos, productoras de experiencias y estudios de arquitectura: ellos diseñan y nosotros lo resolvemos técnicamente, lo fabricamos y lo montamos. Ante un proyecto como este, así lo abordaríamos:
- Vitrinas, mesas expositivas y tótems interactivos. Los fabricaríamos en nuestro taller de mobiliario para museos y centros de interpretación, combinando carpintería CNC para cortes repetibles y precisos con ebanistería a medida para los acabados vistos. Dentro de cada tótem dejaríamos registros para pantallas, ventilación y cableado, pensando en el mantenimiento diario del museo.
- Estructuras y soportes metálicos. Bastidores autoportantes, barandillas de rampas y soportes de maquetas se resolverían en metalistería, de forma que el mobiliario no tenga que anclarse a muros protegidos.
- Relieves y paneles de gran formato. Un relieve inspirado en un grabado se puede pasar a modelo digital, fresar con robot de 6 ejes y terminar a mano, como explicamos en nuestro servicio de escultura 3D de gran formato y en la guía cómo encargar una escultura de gran formato.
- Interactivos. Mecanismos, sensores y programación de piezas que responden al visitante entran en nuestro trabajo de animatrónica y mecatrónica.
- Montaje en edificio histórico. Diseñamos y dirigimos desde Madrid, fabricamos en Extremadura y montamos en España, Portugal y Europa. Prefabricar en taller y llegar a obra con piezas modulares y numeradas reduce el tiempo de montaje dentro de la sala.
Preguntas frecuentes
¿Se puede anclar mobiliario museográfico a un muro protegido?
Lo habitual es evitarlo. Se diseñan piezas autoportantes, con bastidor metálico y contrapeso, que se apoyan en el suelo y se pueden retirar sin dejar huella en el edificio.
¿Qué necesita un tótem interactivo además de la pantalla?
Ventilación, paso de cables, toma de corriente accesible y un registro que permita al personal del museo cambiar o revisar el equipo sin desmontar el mueble.
¿Qué información conviene dar al taller desde el principio?
Planos de la sala y de los accesos (puertas, ascensores, escaleras), el equipamiento audiovisual previsto, las condiciones de conservación de las piezas que se van a exponer y el calendario de montaje.
¿Tienes un museo o una exposición entre manos?
Si estás diseñando la museografía de un museo, un centro de interpretación o una exposición temporal y necesitas a alguien que convierta los planos en piezas reales, cuéntanos tu proyecto. Te ayudamos a resolverlo técnicamente desde el principio, para que lo que se dibuja sea lo que finalmente se monta.
Fuente: Aragón Digital · Masdearte · ZaragozaLa