Metacrilato y policarbonato: cómo los trabajamos con herramienta de madera
Cortar, fresar en CNC, taladrar, pulir cantos y retroiluminar: cómo trabajamos el metacrilato y el policarbonato en un taller de carpintería, con un mostrador real como ejemplo.
Este mostrador acaba de salir del taller. La estructura es de tablero lacado en blanco, como cualquier mueble a medida, y el frente está revestido con paneles de metacrilato colado que se iluminan desde el canto con una tira LED. Lo hemos fabricado con las mismas máquinas con las que trabajamos la madera: seccionadora, CNC, fresadora de mano y taladro. Y es que el metacrilato y el policarbonato se dejan trabajar como un tablero, siempre que se respeten unas cuantas reglas.

Prueba de luz en montaje, con el film protector todavía puesto.
Metacrilato y policarbonato: parecidos, pero no iguales
Los dos son plásticos transparentes en plancha y a simple vista cuesta distinguirlos, pero se comportan de forma distinta en el taller y en el uso:
- Metacrilato (PMMA): más transparente y más brillante, con un canto que se pule hasta quedar como el cristal. Es rígido y algo frágil ante los golpes secos. Es el material de los expositores, la señalética, las vitrinas y la iluminación.
- Policarbonato (PC): prácticamente irrompible y algo más flexible, pero menos duro en superficie, por lo que se raya con más facilidad. Es el que elegimos para protecciones, mamparas, piezas que se van a tocar mucho o zonas con riesgo de impacto.
Dentro del metacrilato hay otra diferencia importante: el colado (como el de este mostrador) se mecaniza y se pule mejor y aguanta más tensiones, mientras que el extruido es más económico y más regular de espesor, pero se funde antes al cortar y es más propenso a agrietarse con disolventes.
Cortar: sierra de madera, pero con el disco adecuado
La seccionadora o la sierra de mesa sirven, el truco está en el disco:
- Disco de metal duro con muchos dientes y diente trapecio-plano, con ángulo de ataque neutro o negativo, para que el diente raspe en lugar de morder y no astille.
- Avance constante: si te paras, el calor funde el material y el corte se vuelve a pegar detrás del disco; si vas demasiado rápido, aparecen desconchados.
- La plancha bien apoyada y sin vibraciones, y el film protector puesto durante todo el proceso.
Mecanizar en CNC
En la fresadora CNC el metacrilato es un material agradecido. Las claves son evacuar bien la viruta y no generar calor:
- Fresas de uno o dos filos, específicas para plásticos (de pulido, en "O"), que sacan una viruta limpia y dejan el canto casi transparente.
- Revoluciones moderadas y avance alto: lo contrario de lo que suele hacerse con el DM. Si la viruta sale en polvo o fundida, algo falla.
- Aspiración o aire comprimido para que la viruta no se quede en el surco y se vuelva a soldar.
- Sujeción por vacío o con tornillería suave, sin apretar en exceso para no crear tensiones.
Taladrar sin agrietar
Un taladro mal hecho es el origen de muchas grietas que aparecen meses después. Recomendamos brocas afiladas con punta más abierta o brocas específicas para plástico, bajar despacio al salir por la otra cara y apoyar sobre un tablero de sacrificio. Los agujeros de fijación deben ser algo más grandes que el tornillo: el metacrilato dilata bastante más que la madera con los cambios de temperatura (del orden de 0,7 mm por metro con 10 °C de diferencia), y si no tiene holgura acaba rompiendo alrededor del tornillo.
El canto: donde se ve la calidad
En una pieza retroiluminada el canto es protagonista, porque es por donde entra y sale la luz. Tras el corte o el fresado, el canto se repasa con lija al agua de grano progresivo y se termina con pasta de pulir, con pulido de diamante o, en metacrilato, con un pulido a llama rápido. En el policarbonato el pulido a llama no funciona bien, así que se recurre al mecanizado fino y al pulido mecánico.
Curvar y termoformar
- El metacrilato se dobla en línea con resistencia de hilo caliente y, para formas más complejas, se termoforma en horno sobre un molde (que muchas veces hacemos nosotros mismos en madera o DM con la CNC).
- El policarbonato admite curvados suaves en frío, pero antes de calentarlo hay que secarlo en horno varias horas: si conserva humedad, salen burbujas en la masa.
Unir y montar
Para uniones invisibles en metacrilato se usa adhesivo de polimerización o cola de contacto por disolvente, sobre cantos fresados limpios y planos. El policarbonato pega peor y en muchos casos es mejor resolver la unión mecánicamente. Y en cualquiera de los dos, mucho cuidado con la limpieza: nada de alcohol, acetona ni limpiacristales con amoniaco, que provocan microgrietas. Agua con jabón neutro y un paño de microfibra.
La luz: el metacrilato como guía
El metacrilato transmite alrededor del 92 % de la luz y la conduce por dentro de la plancha hasta encontrarse con un canto o una marca. Por eso, iluminando desde el canto con una tira LED, se consiguen efectos como el de este mostrador: aristas que brillan y un velo de color sobre el lacado blanco. Si además se graba o se fresa la cara de la plancha, la luz aparece justo en el dibujo, una técnica muy útil para logotipos, rótulos y piezas de museografía.

El mostrador terminado, con la retroiluminación LED en los cantos del metacrilato.
Madera y metacrilato, un mismo taller
Integrar el metacrilato en el mismo flujo de trabajo que la madera nos permite resolver una pieza completa en casa: estructura, revestimiento, mecanizado, iluminación y montaje. Lo aplicamos en mobiliario a medida, retail, museos y espacios tematizados, en mostradores, vitrinas, expositores, señalética o elementos interactivos.
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